El mercurio es un mineral que se usa para la fabricación de termómetros y espejos. Se cuenta que en la China tenían, hace años, un método bien simple para preparar el mercurio para los espejos.
En la fundición donde lo trabajaban, un obrero con un cucharón especial iba sacando del caldero en el que hervía la materia prima, toda la espuma que flotaba en la superficie hasta que eliminaba toda la escoria que salía a flote. Si su imagen se reflejaba nítida como en un espejo, sabía entonces que el mercurio estaba listo para ser usado. Ahí apagaba el fuego.
Parece que Dios usa también ese método al mirarnos desde su morada. Después de que hemos pasado por diversas pruebas y tribulaciones en el crisol de la vida, mira si la imagen de su Hijo se refleja nítida en nosotros. Si es así, es indicación de que " su tarea" se está completando en nuestras vidas.
¿Pueden los otros ver a Cristo en tí?
Este día reflexiona en este hermoso pasaje:
" Sabemos que todas las cosas obran para el bien de los que aman a Dios, los que han sido llamados según su propósito. Porque a los que de antemano conoció también los predestinó a que fuesen modelados a la imagen de su Hijo, para que él sea el principal entre muchos hermanos."
Romanos 8:28,29
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domingo, 19 de agosto de 2012
viernes, 17 de agosto de 2012
Arriesgando la vida por los demás
Después del primer día de la fiera lucha en la batalla de Fredericksburg, Virginia, en la Guerra Civil, centenares de soldados de la Unión, heridos y sangrantes, yacían clamando en el campo de batalla. El fuego de artillería impidió que se los socorriese durante toda la noche y la mayor parte del segundo día del conflicto, de modo que en todo momento los soldados en las líneas de batalla podían oír sus gritos agonizantes: "!Agua! ! Agua!"
"Pronto un noble soldado del sur, el sargento Richard Kirkland, se elevó por encima del amor a su propia vida, y le dijo al general Kershaw:
"- !No puedo aguantar esto por más tiempo! ! Esas pobres almas han estado orando y gritando toda la noche y todo el día, y esto es más de lo que yo puedo soportar! Le pido permiso para ir y darles agua.
"-Pero tan pronto como usted se exponga al enemigo, !le dispararán!- advirtió el general.
"-Sí señor- contestó el soldado-, pero estoy dispuesto a ello para llevar un poco de consuelo a esos pobres moribundos.
"El general vaciló, pero su corazón también se conmovió con la misma simpatía de su subordinado.
"-Kirkland, es enviarlo a la muerte, pero no puedo oponerme a un motivo como el suyo. Espero que Dios lo proteja. Vaya."
"De modo que el valiente soldado, provisto con una reserva de agua, pasó por encima del terraplén de piedra y comenzó con su obra de misericordia semejante a la de Cristo. Ojos asombrados lo contemplaban mientras se arrodilló junto al sufriente más cercano, levantó tiernamente su cabeza, y sostuvo la copa refrescante en sus labios resecos. Cada soldado en la línea azul de la Unión comprendió la misión afectuosa del hombre de uniforme gris, y no se disparó ni un sólo tiro. Durante más de una hora, uno tras otro de los llorosos heridos y moribundos recibió agua refrescante, se le enderezaron sus miembros acalambrados o destrozados, se le acomodó su cabeza en su mochila, y se lo cubrió con su saco o frazada tan tiernamente como lo hubiera hecho por su propia madre."
Así es también en el gran campo de batalla de la vida, donde las almas están clamando y muriendo debido a los temibles efectos del pecado. Están sedientas del agua de vida, pero nadie les alcanza la bebida refrescante que tanto anhelan, excepto Aquel que traspuso los muros del cielo y descendió para arriesgarlo todo en la cruz del Calvario a fin de rescatarlos de sus pecados, dándoles el agua de la vida eterna.
Henry Beecher dijo: " Dios lava los ojos mediante lágrimas hasta que puedan contemplar la tierra invisible donde no habrá más lágrimas." Allí Jesús vendrá y limpiará las lágrimas de nuestros ojos.
"Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores." Isaías 53:4
Para los perdidos, siempre hay llanto en lo interior.Pero hay muy buenas noticias para el cristiano: este llanto no es permanente. Reflexiona y alégrate con las buenas noticias de salvación!
"Por la noche durará el lloro, y a la mañana vendrá la alegría." Salmo 30:5
"Pronto un noble soldado del sur, el sargento Richard Kirkland, se elevó por encima del amor a su propia vida, y le dijo al general Kershaw:
"- !No puedo aguantar esto por más tiempo! ! Esas pobres almas han estado orando y gritando toda la noche y todo el día, y esto es más de lo que yo puedo soportar! Le pido permiso para ir y darles agua.
"-Pero tan pronto como usted se exponga al enemigo, !le dispararán!- advirtió el general.
"-Sí señor- contestó el soldado-, pero estoy dispuesto a ello para llevar un poco de consuelo a esos pobres moribundos.
"El general vaciló, pero su corazón también se conmovió con la misma simpatía de su subordinado.
"-Kirkland, es enviarlo a la muerte, pero no puedo oponerme a un motivo como el suyo. Espero que Dios lo proteja. Vaya."
"De modo que el valiente soldado, provisto con una reserva de agua, pasó por encima del terraplén de piedra y comenzó con su obra de misericordia semejante a la de Cristo. Ojos asombrados lo contemplaban mientras se arrodilló junto al sufriente más cercano, levantó tiernamente su cabeza, y sostuvo la copa refrescante en sus labios resecos. Cada soldado en la línea azul de la Unión comprendió la misión afectuosa del hombre de uniforme gris, y no se disparó ni un sólo tiro. Durante más de una hora, uno tras otro de los llorosos heridos y moribundos recibió agua refrescante, se le enderezaron sus miembros acalambrados o destrozados, se le acomodó su cabeza en su mochila, y se lo cubrió con su saco o frazada tan tiernamente como lo hubiera hecho por su propia madre."
Así es también en el gran campo de batalla de la vida, donde las almas están clamando y muriendo debido a los temibles efectos del pecado. Están sedientas del agua de vida, pero nadie les alcanza la bebida refrescante que tanto anhelan, excepto Aquel que traspuso los muros del cielo y descendió para arriesgarlo todo en la cruz del Calvario a fin de rescatarlos de sus pecados, dándoles el agua de la vida eterna.
Henry Beecher dijo: " Dios lava los ojos mediante lágrimas hasta que puedan contemplar la tierra invisible donde no habrá más lágrimas." Allí Jesús vendrá y limpiará las lágrimas de nuestros ojos.
"Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores." Isaías 53:4
Para los perdidos, siempre hay llanto en lo interior.Pero hay muy buenas noticias para el cristiano: este llanto no es permanente. Reflexiona y alégrate con las buenas noticias de salvación!
"Por la noche durará el lloro, y a la mañana vendrá la alegría." Salmo 30:5
Dale una oportunidad...
Un pastor y un barbero ateo se encontraban caminando en cierta ocasión por los barrios bajos de la ciudad. El barbero le dijo al pastor: -Esta es la razón porque no puedo creer en un Dios de amor. Si Dios fuera tan amoroso como dice que es, no permitiría tal pobreza, tanta enfermedad y tanta desesperación. El no debía permitir que esos vagabundos fueran unos adictos a las drogas y a otros vicios que destruyen el carácter. No, no puedo creer en un Dios que permite tales cosas.
El pastor guardó silencio, hasta que se encontraron con un individuo sucio y completamente descuidado. Su pelo le llegaba hasta el cuello, y la barba se veía enmarañada y sucia. Entonces el pastor dijo:
-Si usted fuera un buen barbero, no permitiría que un hombre como ése continúe viviendo en este barrio sin alguien que le corte el pelo y lo rasure.
-A lo que el barbero indignado, le contestó:
--¿Por qué me echa la culpa de la condición de ese hombre? Yo no puedo evitar que él sea como es. El nunca me ha dado la oportunidad de ayudarle. Si él viniera a mi barbería, en un santiamén lo arreglaría en tal forma que se vería como un caballero.
-El pastor, entonces, le dio una mirada penetrante al barbero y le dijo: ¿se da cuenta por qué no puede echarle la culpa a Dios? Porque la gente insiste en andar en los caminos de maldad, aunque Dios continuamente está invitando a los hombres a que acepten su salvación. La razón del porque esta gente permanece en la esclavitud de sus pecados y malos hábitos o vicios, es porque rechazan a Aquel que murió para salvarlos y libertarlos.
-El barbero vio con claridad el punto que le quiso enseñar el pastor.
Llamado: "Entonces venid y razonemos —dice el Eterno—. Aunque vuestros pecados sean como la grana, como la nieve serán emblanquecidos. Aunque sean rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana." Isaías 1:18
jueves, 16 de agosto de 2012
Un claro discernimiento.
Según nos cuenta Bruce H Wilkinson. Lalo y Lola eran dos ranitas aventureras. Gracias a su capacidad para saltar grandes distancias, les gustaba enfrentar desafíos. Un día, sin embargo, un científico muy listo se las arregló para capturarlas y las llevó al laboratorio. El científico colocó a Lola frente a dos recipientes: uno tenía agua caliente: el otro, agua tibia. Mientras la otra ranita observaba, introdujo a Lola en el recipiente de agua caliente. Inmediatamente Lola salió del agua dando un salto espectacular. Y se perdió del mapa.
Luego el hombre introdujo a Lalo dentro del recipiente con agua tibia. La ranita se sintió de lo más a gusto. Entonces gradualmente el científico comenzó a subir la temperatura del agua. Mientras tanto, Lalo flotaba a placer. “ Esto si es vida” – pensaba-. “La muy tonta de Lola no sabe lo que se está perdiendo”. Así transcurrieron los segundos hasta que el agua alcanzó el punto de ebullición. Entonces Lalo quiso saltar, pero ya era demasiado tarde. Sus patitas quedaron paralizadas.
¿Dónde estuvo la diferencia entre las dos ranitas? Lalo esperó demasiado para escapar. Diríamos que le faltó discernimiento.
Esta palabra se relaciona con el verbo discernir, que significa distinguir algo de otra cosa, señalando la diferencia que hay entre ellas.
El discernimiento es lo que nos permite ver más allá de las cosas. Lo que nos permite ver a las personas y las situaciones como realmente son y no como aparentan ser.
La capacidad de discernir es una valiosa herramienta. Tan valiosa, que cuando Dios le permitió al rey Salomón pedir lo que quisiera, con mucho acierto él pidió “ Un corazón atento para… distinguir entre lo bueno y lo malo.” Eso es discernimiento en su máxima expresión.
Es el discernimiento lo que vamos a necesitar para distinguir qué lugares y qué clase de actividades son apropiados para nosotros, que personas deberían formar nuestro círculo de amigos y, sobre todo para detectar las artimañas de Satanás.
Por eso el apóstol pidió el discernimiento para sus amigos al decir:
"Ruego, que vuestro amor abunde aún más y más, en ciencia y discernimiento,para que aprobéis lo mejor, que seáis sinceros y sin culpa para el día de Cristo,llenos de los frutos de la justicia, que viene por medio de Jesucristo, a gloria y alabanza de Dios." (Fil 1:9-11)
Si estás bajo la dirección de Dios, si estas progresando hacia adelante y hacia arriba procurando alcanzar nuevas alturas en educación y cosas espirituales, tendras discernimiento para comprender qué se requiere de ti. Tendrás al Espíritu Santo para ayudarte en tus flaquezas... No andarás con vacilación, sino firmemente en el poder y la gracia de Jesucristo.
viernes, 10 de agosto de 2012
En los brazos del Buen Pastor
Dos esposos iban viajando cierto día, cuando de repente se detuvieron para observar a un pastor que conducía su rebaño hacia el redil al caer la tarde. Quedaron sorprendidos al ver la inmediata obediencia de los centenares de ovejas al llamado del pastor, y decidieron visitar el aprisco para observar las ovejas mientras descansaban.
Dentro encontraron al pastor leyendo un viejo y gastado libro, mientras el rebaño reposaba
apaciblemente en su derredor.Cerca de él había una manta sobre la cual yacía una oveja con una de las patas vendadas. Mientras el pastor leía su libro, acariciaba tiernamente la cabeza de la ovejuela enferma.
Este cuadro despertó instantáneamente simpatía en los esposos, y uno de ellos le preguntó al pastor que cómo se había lastimado el animal.
“Esta era una oveja a la que le gustaba extraviarse, contestó el pastor. No obedecía a mi voz ni seguía por los senderos por donde yo conducía el rebaño. Solía vagar hasta encontrarse al borde del precipicio mismo, y frecuentemente llevaba tras sí a otras ovejas en su extravío. Cierto día, mientras vagaba, se perdió. La busqué varias horas en medio de una oscura y tormentosa noche, y sólo a la madrugada pude escuchar su desfalleciente lamento proveniente de un profundo precipicio.
Descendiendo por rocas ásperas y lugares peligrosos llegué al fin hasta donde estaba la oveja herida. La llevé en brazos al redil… Cuando se recupere, lo que espero sea pronto, esta oveja llegará a ser modelo en seguirme. Habrá aprendido la obediencia por medio del sufrimiento”.
Como la oveja herida, muchos de nosotros nos hemos extraviado del Pastor divino hasta llegar a encontrarnos en el mismo borde del insondable abismo del pecado. Pero el buen Pastor tal vez ha permitido que nos sobrevenga alguna aflicción a fin de que en nuestro lecho de dolor podamos escuchar su tierna voz a medida que nos cura y restablece.
Dentro encontraron al pastor leyendo un viejo y gastado libro, mientras el rebaño reposaba
Este cuadro despertó instantáneamente simpatía en los esposos, y uno de ellos le preguntó al pastor que cómo se había lastimado el animal.
“Esta era una oveja a la que le gustaba extraviarse, contestó el pastor. No obedecía a mi voz ni seguía por los senderos por donde yo conducía el rebaño. Solía vagar hasta encontrarse al borde del precipicio mismo, y frecuentemente llevaba tras sí a otras ovejas en su extravío. Cierto día, mientras vagaba, se perdió. La busqué varias horas en medio de una oscura y tormentosa noche, y sólo a la madrugada pude escuchar su desfalleciente lamento proveniente de un profundo precipicio.
Descendiendo por rocas ásperas y lugares peligrosos llegué al fin hasta donde estaba la oveja herida. La llevé en brazos al redil… Cuando se recupere, lo que espero sea pronto, esta oveja llegará a ser modelo en seguirme. Habrá aprendido la obediencia por medio del sufrimiento”.
Como la oveja herida, muchos de nosotros nos hemos extraviado del Pastor divino hasta llegar a encontrarnos en el mismo borde del insondable abismo del pecado. Pero el buen Pastor tal vez ha permitido que nos sobrevenga alguna aflicción a fin de que en nuestro lecho de dolor podamos escuchar su tierna voz a medida que nos cura y restablece.
Un tesoro en tus manos.
Un rico agricultor de la antigua Grecia, desde su lecho de muerte, llamó a sus dos hijos para repartirles la herencia. “Mi tesoro, les dijo, lo encontraréis en la tierra que os dejo. Si deseáis ser ricos, cavad en las tierras de mi hacienda y buscad el tesoro”.
Pensando que el tesoro estaba enterrado en algún cofre en las tierras de su padre, los dos hijos comenzaron a cavar en el terreno, y a buscar el tesoro. Equipados con palas y azadones, los hijos trabajaron con entusiasmo y perseverancia, aunque aparentemente sin éxito. Con cuidado cavaron cada pedazo de terreno, pero sin encontrar el deseado tesoro.
En la primavera abandonaron su búsqueda y se pusieron a sembrar. Decidieron que al pasar el otoño, después de la cosecha, continuarían la búsqueda. Al llegar el otoño se dieron cuenta de que la cosecha era tan grande como nunca antes la habían visto. Ocurrió que mientras cavaban en busca del tesoro, habían ahondado más en la tierra que cuando trabajaban sólo con el arado. Por esta razón la cosecha había sido abundantísima, cumpliéndose así las palabras del padre, quien les había dicho que el tesoro estaba escondido en la tierra.
Cada ser humano tiene también una herencia escondida, y esta se halla, no en la tierra, sino en un libro. Este libro se llama “Las Sagradas Escrituras”, o sea, la Palabra de Dios.
Te invito a estudiarla diariamente , no como un libro más, sino como la oportunidad de encontrarte con su Autor. " Escudriñad las Escrituras pues en ellas tenéis la vida eterna y ellas dan testimonio de mí: Jesus"
Divino Tesoro.
Pensando que el tesoro estaba enterrado en algún cofre en las tierras de su padre, los dos hijos comenzaron a cavar en el terreno, y a buscar el tesoro. Equipados con palas y azadones, los hijos trabajaron con entusiasmo y perseverancia, aunque aparentemente sin éxito. Con cuidado cavaron cada pedazo de terreno, pero sin encontrar el deseado tesoro.
En la primavera abandonaron su búsqueda y se pusieron a sembrar. Decidieron que al pasar el otoño, después de la cosecha, continuarían la búsqueda. Al llegar el otoño se dieron cuenta de que la cosecha era tan grande como nunca antes la habían visto. Ocurrió que mientras cavaban en busca del tesoro, habían ahondado más en la tierra que cuando trabajaban sólo con el arado. Por esta razón la cosecha había sido abundantísima, cumpliéndose así las palabras del padre, quien les había dicho que el tesoro estaba escondido en la tierra.
Cada ser humano tiene también una herencia escondida, y esta se halla, no en la tierra, sino en un libro. Este libro se llama “Las Sagradas Escrituras”, o sea, la Palabra de Dios.
Te invito a estudiarla diariamente , no como un libro más, sino como la oportunidad de encontrarte con su Autor. " Escudriñad las Escrituras pues en ellas tenéis la vida eterna y ellas dan testimonio de mí: Jesus"
Divino Tesoro.
domingo, 5 de agosto de 2012
Estas a pocos centímetros ...
Se cuenta la historia de un hombre que estaba muy cansado y decidió descansar en las ramas de un árbol. Encontró un buen lugar y tuvo un buen descanso.
Dormía tan a gusto que se le olvidó que estaba en una rama. Pasaron las horas y ya había oscurecido cuando despertó de un salto. Olvidándose que estaba en una rama, comenzó a caer. Mientras caía, su mano abierta agarró una rama, y la apretó fuertemente. Estando colgado allí, escuchó una voz que le decía: " suelta la rama" pero como había tanta oscuridad, él no se atrevió a soltarla. Aquel hombre permaneció colgado hasta el amanecer sólo para descubrir que estaba a pocos centímetros del suelo. Estuvo colgado en aquel árbol toda la noche experimentando un fuerte dolor y un gran cansancio, cuando pudo haberse dejado caer al suelo sin problemas.
Dormía tan a gusto que se le olvidó que estaba en una rama. Pasaron las horas y ya había oscurecido cuando despertó de un salto. Olvidándose que estaba en una rama, comenzó a caer. Mientras caía, su mano abierta agarró una rama, y la apretó fuertemente. Estando colgado allí, escuchó una voz que le decía: " suelta la rama" pero como había tanta oscuridad, él no se atrevió a soltarla. Aquel hombre permaneció colgado hasta el amanecer sólo para descubrir que estaba a pocos centímetros del suelo. Estuvo colgado en aquel árbol toda la noche experimentando un fuerte dolor y un gran cansancio, cuando pudo haberse dejado caer al suelo sin problemas.
Nosotros también a veces nos aferramos al pecado. Nos sentimos cansados y condenados por mucho tiempo. Sin embargo, sólo estamos a " pocos centímetros" del perdón y de experimentar la paz con Dios.
La situación es trágica en la vida humana cuando la persona se halla lejos de Dios. Hay confusión, distorsión, culpa y desesperanza. El hombre está fuera de su elemento. Porque fuimos hechos por Dios para estar en compañía de Dios. El caos se vuelve orden solamente cuando la gente halla su camino a través de Cristo para regresar al íntimo compañerismo con Dios.
La invitación de Jesús es muy clara:Vivamos hoy en paz al confesar y arrepentirnos de nuestros pecados. No debemos permitir que la vergüenza de confesar impida la paz interior y el gozo de ser perdonados. Que Dios nos ayude a tratar con el pecado inmediatamente.
El deseo y la decisión de cambiar de dirección en nuestras relaciones con Dios se llama arrepentimiento. El arrepentimiento es cuando descubrimos, que nos hemos equivocado y decidimos volver al Padre pidiendo perdón.
Te invito a reflexionar en 2 Pedro 3:9 y acepta ésta invitación:“El Señor no demora en cumplir su promesa, como algunos piensan, sino que es paciente con nosotros, porque no quiere que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.”
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